«Entre mujeres el amor es contemplación; […]; la dualidad es complicidad»
Simone de Beauvoir
Una tarde de septiembre, la luz se colaba entre las cortinas de la finca Rancho del Inglés, en Málaga. Marina y Carmen, pared con pared, se preparaban para vivir juntas su gran día. Todo invitaba a que el tiempo se detuviera, a habitar cada movimiento y cada gesto como si fueran eternos.
Eligieron caminar juntas, de la mano, hacia su nueva vida. Entrar juntas en la ceremonia donde sus seres queridos las esperaban para celebrar. Las miradas no tardaron en iluminarse. Compartían una forma de estar: sin prisas, atentas la una a la otra.
Sonrisas que dejan los mofletes doloridos, abrazos que detienen el tiempo, miradas que se sostienen. Complicidad.
Al terminar el día, no fue solo una boda, sino una manera de celebrar lo que ya eran y lo que seguirían siendo.
Acompañando a Lumine Foto.
MARINA & CARMEN
UNA BODA ÍNTIMA EN RANCHO DEL INGLÉS, MÁLAGA
«Entre mujeres el amor es contemplación; […]; la dualidad es complicidad»
Simone de Beauvoir
Una tarde de septiembre, la luz se colaba entre las cortinas de la finca Rancho del Inglés, en Málaga. Marina y Carmen, pared con pared, se preparaban para vivir juntas su gran día. Todo invitaba a que el tiempo se detuviera, a habitar cada movimiento y cada gesto como si fueran eternos.
Eligieron caminar juntas, de la mano, hacia su nueva vida. Entrar juntas en la ceremonia donde sus seres queridos las esperaban para celebrar. Las miradas no tardaron en iluminarse. Compartían una forma de estar: sin prisas, atentas la una a la otra.
Sonrisas que dejan los mofletes doloridos, abrazos que detienen el tiempo, miradas que se sostienen. Complicidad.
Al terminar el día, no fue solo una boda, sino una manera de celebrar lo que ya eran, y lo que seguirían siendo.